Cuando tu mami se levantó, corriste a su regazo y ella flaca y sin fuerzas te alzó y te beso con un beso interminable que duró el medio año que estuvo inconsciente.
Hoy tu mami y tú -por una broma infeliz del destino- han cambiado los papeles, hoy ella no se despega de tu cama, duerme y vive a tus pies, ella que siempre fue tan frágil, la más frágil de todos, es fuerte; habla, habla y grita… y lucha por ti hasta con lo imposible.
Peque, no importa que piensen quienes lean estas líneas, no necesitamos preguntas, tampoco pesar, necesitamos y quiero su fuerza. Si supiera que ir a rezar a una iglesia te dará la fuerza necesaria para que sigamos luchando y teniendo una esperanza, créeme, no saldría de ella. Quienes creen eso, que así te ayuden, yo también intentaré ese camino, pero no sé si Dios (en cualquiera de sus expresiones) quiera escucharme. ¡Y vamos, no seas tan engreído y comete todo el puré! Te amamos.
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El niño de mi sangre deja de a pocos a su mami en una cama de hospital. Está triste porque no va al colegio hace 10 meses y espera ansioso que mañana su tía insensible y ausente “porque nunca tiene tiempo” le lleve las revistas de Drangon Ball que desde algún desconocido lugar hará llegar. Esa tía escribe esto para sentirse un poco menos mal y para transmitir su pena y renovarse con esta: la única forma que conoce de sentir sin llorar, porque eso no está permitido. Siempre he sido la fortaleza de los demás, -esa es una de mis virtudes, al parecer- y esta vez con mi hermana, quien nació también un 17, 11 exactos años antes que yo, no será diferente. Chiquito, eres fuerte, quédate con nosotros, dame una oportunidad de hacer por ti, siquiera algo…


3 Comentarios:
Qué ternura
Besos
Qué ternura
Muchos besos
Me gusta c´´omo escribes. Seguir´´e leyendote. Un abrazo sin tildes.
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