miércoles 21 de enero de 2009

Pa’ el niño que no está loco ni es bajito

Ella se enfermó hace 8 años, cuando tú eras un pequeño de apenas 4 abriles que no entendía que pasaba con su mami, que no sabía porque no podía darte ese beso, ganado a punta de ser un buen niño, antes de dormir o siquiera gritarte y corretearte por la casa porque no te daba la gana de comer. Entonces me causaste ternura y admiración pues eras un niño tranquilo y no molestabas por nada, parecía que entendías que tu hermanita tenía meses de nacida y necesitaba de esa mami más que tú y creo que entendías que eras tú el llamado a dar la fortaleza que mi hermana necesitaba para superar esa extraña enfermedad y levantarse para vivir por ustedes.

Cuando tu mami se levantó, corriste a su regazo y ella flaca y sin fuerzas te alzó y te beso con un beso interminable que duró el medio año que estuvo inconsciente.

Hoy tu mami y tú -por una broma infeliz del destino- han cambiado los papeles, hoy ella no se despega de tu cama, duerme y vive a tus pies, ella que siempre fue tan frágil, la más frágil de todos, es fuerte; habla, habla y grita… y lucha por ti hasta con lo imposible.

Peque, no importa que piensen quienes lean estas líneas, no necesitamos preguntas, tampoco pesar, necesitamos y quiero su fuerza. Si supiera que ir a rezar a una iglesia te dará la fuerza necesaria para que sigamos luchando y teniendo una esperanza, créeme, no saldría de ella. Quienes creen eso, que así te ayuden, yo también intentaré ese camino, pero no sé si Dios (en cualquiera de sus expresiones) quiera escucharme. ¡Y vamos, no seas tan engreído y comete todo el puré! Te amamos.

*****


El niño de mi sangre deja de a pocos a su mami en una cama de hospital. Está triste porque no va al colegio hace 10 meses y espera ansioso que mañana su tía insensible y ausente “porque nunca tiene tiempo” le lleve las revistas de Drangon Ball que desde algún desconocido lugar hará llegar. Esa tía escribe esto para sentirse un poco menos mal y para transmitir su pena y renovarse con esta: la única forma que conoce de sentir sin llorar, porque eso no está permitido. Siempre he sido la fortaleza de los demás, -esa es una de mis virtudes, al parecer- y esta vez con mi hermana, quien nació también un 17, 11 exactos años antes que yo, no será diferente. Chiquito, eres fuerte, quédate con nosotros, dame una oportunidad de hacer por ti, siquiera algo…


3 Comentarios:

evargas dijo...

Qué ternura
Besos

evargas dijo...

Qué ternura
Muchos besos

César dijo...

Me gusta c´´omo escribes. Seguir´´e leyendote. Un abrazo sin tildes.