Estoy en desacuerdo con husmear en la correspondencia ajena. Si bien es cierto que es una vía rápida para descubrir mentiras, esto puede traer complicaciones innecesarias y si algo tengo claro es que todos tenemos derecho a que no vulneren nuestra intimidad. Lo dice una ex stalker que buscó y buscó y halló más de lo que esperaba. Desde ese momento me prometí no volver a caer en ello y decidí que cualquier tipo de relación, amical o amorosa, de paso o definitiva, debía tener entre sus protagonistas a la confianza, lo que implicó que yo también aprendiese a confiar en mi misma, es decir en mis instintos, y no jugar a la gallinita ciega cuando hay una verdad incómoda para mi.
Dicho lo anterior, me toca contarles sobre X, a quien conocí hace un año. En ese entonces no pensé que llegaría a significar tanto para mi. Se trataba de un músico, 9 años mayor que yo, con un peculiar estilo de ver la vida. Digamos que algo loco, de otro modo no me hubiera gustado desde que lo conocí. Estuvimos juntos poco tiempo y siempre consideré que algo "más serio" era poco viable. Sin embargo, nuestra amistad, o lo que yo consideré amistad, se fue afianzando con el tiempo. A miles de millas de distancia él se volvió parte de mi vida diaria. No hubo día durante 8 meses en que no conversáramos por el chat. El día que me mencionó que venía a vivir a Lima mi corazón se aprehendió a una esperanza. Mi carrera es una complicación mayúscula para una relación "normal" por lo errante de su destino, la de él es similar por lo que creí que el nosotros podía funcionar.
Ya en Lima y tras el paso de los días las cosas no resultaron como yo deseaba, tal vez la escasa voluntad o ausencia de tiempo, no lo sé. A veces parecía lo primero, otras lo segundo pero la comunicación se mantenía constante y mis sentimientos profundizándose día a día. Las discusiones no faltaron, casi todas por texting, sólo recuerdo una en persona, la última vez que lo vi justo antes de un viaje que hice a Arequipa. Seguro que las cosas hubieran seguido así de no ser por un incidente que puedo calificar como una mezcla de celos y joda. Tiempo atrás el venía insistiendo en molestarme con un amigo mío, decía que era mi ex agarre. A este amigo no lo veo hace 1 año y 3 meses por lo menos, pero él insistía en molestarme con él, al principio lo tomé como joda pero en el último mes la joda se tornó muy molesta y decidí aplicar su fórmula: molestarlo con alguien. Encontrar con quien no fue muy difícil, tenia un contacto en su FB que constantemente le comentaba sus publicaciones con mucho entusiasmo, por decirlo de alguna manera, pero como no me gustaba la idea de fastidiarlo con una persona en particular, decidí usar el termino "groupie" que se prestaba muy bien para la joda. Fue un éxito, o algo semejante, pues me preguntó-increpó el por qué de mi fetiche con ese término en cuanto a él. Me cansé de pasearlo hasta que le conté todo, incluyendo los motivos que originaron mi "joda", lo que termino llevándonos al tema del "amigo ex agarre" que yo siempre negué que lo fuera y que el "sospechaba".
La sorpresa fue mía al conocer que la sospecha como tal no existía, era una certeza y plena pues él había revisado un año atrás (sí, un año atrás!!!!) una conversación en la que yo decía que me estaba enamorando del chico en cuestión. Por ese entonces recuerdo que yo inventé una historia para oídos de algunos amigos a fin que mi ex novio no se me acercara (larga historia de mis razones). No sé si lo que él encontró era parte de esa historia o en efecto corresponde a alguna impresión mía al inicio de mi amistad con este muchacho, el cual tuvo detalles poco comunes y bastante agradables pero que, en cuanto me comentó sobre 3 chicas con las que estuvo y de las que me contó "demasiado", me hizo temer que yo podía ser la próxima víctima de su lengua fácil. El asunto es que el flirteo quedó cortado por un tajo de alejamiento y la situación no llegó a más. Bueno, sí llegó a más... mi wayquicha lo bautizó como el "Vocinglero de Feria", botón de muestra para lo "importante" que fue este muchacho en mi vida.
Lo cierto es que la reciente confesión me dejó de una pieza, antes de enojarme por su invasión le empecé a contar las probables situaciones en la que pude haber escrito eso pero sin remilgos me tildó de falsa y yo me agoté en explicaciones y razones. No entiendo si fue una excusa para alejarse de mi o simplemente fue el hambre de revancha frente a algo que el empezó y cuyo rumbo no soportó.
Días después la bronca ya se ha disipado un poco, empiezo a sentir los pasos de la tristeza pues su presencia-ausente (como yo solía denominar a su estancia en mis días) se ha disipado de mi panorama. Él ha hecho su tarea y me ha eliminado de su FB y yo no creo que sea prudente hablarle, no por orgullo sino porque creo que no me corresponde. Sé que por ahora mis días se teñirán de gris pero también sé que el tiempo hará su trabajo, lo que me da más pena pues en él yo creí encontrar a un hombre con el que podía compartir mi vida y eso es lo que me duele más, aquella historia que ya no tendremos y aquel cómplice que me perdió.
Es todo.
Feliz Aniversario, corazón.